"La mayoría de nuestras equivocaciones en la vida nacen de que cuando debemos pensar, sentimos y cuando debemos sentir, pensamos". (J.Churton Collins)

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miércoles, 18 de julio de 2012

Responsabilidad y Culpa


Responsabilidad y culpa no son lo mismo, si bien basta escuchar conversaciones en diferentes ámbitos de la vida, personal y/o profesional, para darnos cuenta que muchas personas lo utilizan con total indiferencia.

Si partimos de la premisa de que cualquier ser humano a diferencia de otros animales, tiene la capacidad de elegir, la posibilidad de optar como nos posicionamos ante las situaciones que nos ocurren, la responsabilidad sería la habilidad para responder ante una situación desde nuestra libertad.

Vivimos en un momento de cambios y transformaciones a todos los niveles, social, económico y también un cambio profundo de valores. Es de sobra conocido, la situación de crisis que vivimos. La cuestión es, en esencia, como hacemos frente a estas situaciones que rompen nuestro equilibrio o quizás debería decir, que rompen nuestros hábitos adquiridos y en los cuales nos sentimos confortables. Observo reacciones diferentes ante el entorno de crisis que nos rodea y escucho todo tipo de respuestas. Hay personas que ante una misma pregunta: ¿Por qué ha estallado esta crisis?, ofrecen respuestas diferentes. Algunos responden: “por la codicia de los banqueros y la mala gestión de unos políticos ineficaces”; otros dicen: “porque hemos vivido por encima de nuestras posibilidades” y otros afirman: “porque esta crisis es mundial”.

Cualquiera de estas respuestas es válida y al mismo tiempo son diferentes formas de explicar la situación que existe. La diferencia entre uno y otro tipo de explicaciones tiene como punto de partida donde ponemos la responsabilidad, si fuera de nosotros o dentro, asumiendo que somos parte del problema.

Querido lector, si llegado a este punto, no has decidido maldecir, cerrar la página o visualizar mi foto para imaginar como ardería en el infierno, me alegro que sigas conmigo y me permitas continuar profundizando en la distinción entre responsabilidad y culpa.

Lo explicaré con otro ejemplo. En un curso que impartí, uno de los asistentes puso de manifiesto, a través de un comportamiento poco respetuoso hacia los demás compañeros y hacia mí, su malestar por los recortes económicos y otros temas de gestión a nivel interno en su organización. Realmente, lo que estaba haciendo era buscar culpables con los que aliviar su resentimiento. No se trata de poner en duda sus motivos, ni de juzgar si actuó de buena o mala fe; sin embargo, ni el momento, ni las formas para defender su posición fueron las adecuadas.

Pensad detenidamente cuántas veces os colocáis de manera voluntaria en este rol en el que te declaras inocente y pones la responsabilidad en el sistema, o en la gestión de los que dirigen o en el tiempo, o…; siempre hay un motivo. Esto es lo que se denomina en el ámbito del coaching“explicaciones tranquilizadoras” que persiguen no resolver el problema, sino ubicarte en una posición de víctima que te hace incompetente para encontrar una solución. El coste que conlleva ubicarse en este rol, es que no asumir que somos parte del problema, significa cerrarnos las puertas a encontrar soluciones a una situación.

Posicionarnos en el otro lado y asumir que somos partícipes del problema, implica asumir que tenemos el poder de generar cambios, empezando con cada uno de nosotros, cambiando los hábitos adquiridos en los que nos sentimos confortables o en palabras de José Ortega Cano: “estamos tan agustito…”

No diré que obrar de este modo sea fácil y es comprensible entender como hay personas que están sufriendo, aunque se resisten a aceptar que para construir, hay que hacer cosas distintas y no solo lamentarse. Obrar de este modo tiene un costo y éste es la Responsabilidad.


“La libertad no es la licencia para realizar cualquier cosa” Mahatma Gandhi

martes, 30 de marzo de 2010

Victimismo o Responsabilidad

Una de las preguntas que un coach suele formular a su coachee es: ¿Qué quieres que ocurra en esta situación? Dicho con otras palabras, la pregunta es: ¿Cuánta responsabilidad estás dispuesto a asumir?

Responshabilidad es la habilidad de responder a las situaciones o acontecimientos que nos ocurren. Es la capacidad de observar cómo nos posicionamos frente a las cosas que nos ocurren y elegir las acciones desde una libertad esencial.
Ante las cosas que nos ocurren, el ser humano tiene la elección de utilizar dos tipos de explicaciones, cada una de las cuales genera respuestas y acciones claramente diferentes. Estos dos tipos de explicaciones se denominan: Explicaciones tranquilizadoras y
explicaciones generativas.

¿Cuántas veces en tu día a día, en tu entorno de trabajo, familia, pareja, amigos, utilizas explicaciones del tipo: “Si él/ella me hubiera dicho…”, “Si me hubieran facilitado…”, “Me tendrían que haber dicho que…”, “No tengo tiempo para…”, “Resulta muy difícil en mi situación…”, “Yo soy así”, “La gente es egoísta”, etc..
¿Qué efecto buscas cada vez que te dices ésto? Algo tan sencillo como declararte no responsable de lo que te sucede a tí o en tu entorno. Buscas argumentos y motivos externos a tí que justifiquen tu “incapacidad” para ofrecer o generar una respuesta diferente. Cuando en tu comunicación y tu relación con otra persona hay algo que falla, que no te gusta, que te gustaría que fuera diferente pero no haces nada para generar una realidad diferente, lo que haces es echarle la culpa al otro, tú te quedas quieto y a partir de ese momento, te conviertes en víctima y los demás son…unos indeseables cuanto menos. La ventaja que puede tener esta posición es que te mantiene en tu zona de confort, repitiendo aquellos comportamientos que ya conoces o con los que te sientes bien, seguro.

Cuando te enfrentas a un problema y asumes el poder que tienes para generar cambios en tu comunicación y relación con el otro, te transformas en protagonista de tu decisión y de los resultados que obtienes con ello. Es cierto que el punto de partida es ser consciente del poder que tienes y para qué quieres utilizarlo, porque difícilmente podrás utilizar aquello que no sabes que tienes o que existe. En tus manos está la decisión de qué tipo de persona quieres ser; y esto es independiente de la actitud o el comportamiento de los demás. Las ventajas que tiene asumir la responsabilidad de tus acciones son infinitas desde el momento en que tomas conciencia del poder que tienes para dar una respuesta diferente independientemente de la invitación del otro, transformándote en un ser más autónomo y con una vida más plena.

Hay personas que prefieren continuar en su zona de confort y ser víctimas del mundo y la gente que les rodea que comenzar por reconocer sus incapacidades para hacer frente a los problemas a los que se enfrentan.

El proceso de coaching ayuda a revisar nuestras opiniones de nosotros mismos y de los demás y a darnos explicaciones generativas en las que el único protagonista de lo que decides ser como persona en tu vida reside en ti.

Y tú, ¿Qué tipo de persona quieres ser: Víctima o Responsable?

“ESO DEPENDE DE TI. LA SOLUCIÓN… ESTÁ EN TUS MANOS!”
Fragmento de un cuento Zen